Fiorella Spadone - Soprano

Artículos de prensa

10/2007 Gala Lírica. Nabucco, de Verdi. Versión concierto

Excelente “Nabucco”

«Nabucco». Lib.: T. Solera. Mús.: G: Verdi. Dir.M. Perusso. (Auditorio de Belgrano).

Perteneciente a la primera época de creación de Giuseppe Verdi, «Nabucco» puede considerarse la primera ópera del compositor que exhibe algunos de los rasgos distintivos que caracterizarán su obra posterior. «Nabucco» brilla por su inventiva melódica, la magnífica escritura vocal (tanto para solistas como para el coro) y una impactante potencia dramática. El coro «Va pensiero sulláli dorate» es uno de los momentos más bellos y emotivos de los que escribiera Verdi y si no hubiera otros fragmentos memorables en su estructura -que los hay- éste ya justificaría la existencia de esta ópera.

Como V Gala Lírica Benéfica para recaudar fondos para la Asociación Civil Misionero-Educativa Santa María Reina del Cielo, se interpretó «Nabucco» en forma de concierto, aunando en dos partes con intervalo, las cuatro que tiene la obra. La versión resaltó los aspectos monumentales de la acción con la participación de Asociación de Profesores de la Orquesta Estable del Teatro Colón, el Coro Regina Coeli y un octeto de voces solistas de elevada calidad musical.

Concertada por Mario Perusso con sanguínea fuerza expresiva y amplio conocimiento del estilo verdiano, la ópera tuvo el sonido rotundo pero también refinado que la obra requiere. El Coro con la hábil conducción de Santiago Pusso mostró afinación y poder de comunicación. El momento más célebre de la partitura, «Va pensiero...» tuvo una emotiva interpretación. Fue repetido como bis, tal como se esperaba.

Las voces y máscaras dramáticas de primera línea de Haydée Dabusti y Enrique Gibert Mella lograron momentos soberbios en sus personificaciones, con técnica vocal depurada y honda emoción. También se destacaron María Luján Mirabelli y Carlos Vittori en sus exigentes roles. El resto, en breves intervenciones, tuvieron corrección y a veces algo más, como en el caso de Walter Schwartz y Fiorella Spadone. Mención especial merece la participación de Nino Meneghetti en Zacarías, un personaje que conoce profundamente.

La conjunción de voces e instrumentistas con la labor de sus responsables redondearon una noche memorable que el público festejó ampliamente.

Diario Ámbito Financiero

Octubre 25, 2007

por Eduardo Giorello

Ambito Financiero, 25/10/2007: Excelente Nabucco

Dirigida por Mario Perusso e interpretada por la Asociación de Profesores del Teatro Colón, coro y muy buenos cantantes, se oyó una estupenda versión de concierto de la ópera de Verdi.

 

La célebre ópera de Verdi

se ofreció en el Auditorio de Belgrano

“Nabucco”, versión concierto

Nabucco, ópera en cuatro actos. Libro: Temistocle Solera. Música: Giuseppe Verdi. Cantantes: Haydée Dabusti, Nino Meneghetti, María Luján Mirabelli, Enrique Gibert Mella, Carlos Vittori, Walter Schwartz, Fiorella Spadone y Sebastián Russo. Coro Regina Coeli (Santiago Pusso) y Asociación de Profesores de la Orquesta Estable del Teatro Colón (Mario Perusso). En el Auditorio de Belgrano, el lunes 22.

Lo primero que se debe destacar con respecto a esta edición de la ópera de Verdi, que el lunes se ofreció en forma completa en versión de concierto en el Auditorio de Belgrano, es el esfuerzo implicado en su realización. Pero además de eso, un contagioso entusiasmo predominan tanto entre los intérpretes como en el público, que colmó totalmente el recinto, en la denominada "Va. Gala Lírica", organizada por la asociación misionero-educativa "Santa María Reina del Cielo". Si a esto le sumamos un nivel artístico, con sus más y sus menos, de general corrección, bien se puede imaginar que esta reposición de "Nabucco" (apócope de "Nabuchodonosor") constituyó un hecho verdaderamente logrado, de interesante significado.

Maestro Perusso

Exponente típico del denominado primer período verdiano, esta opera en cuatro actos, de 1842, basada en las referencias del Antiguo Testamento sobre el imperio Babilónico, es sin duda un trabajo plenamente inspirado, al que tal vez falte completa credibilidad dramática; pero lo cierto es que su vena melódica resulta cautivante, al igual que su concisión musical. Además, entre sus páginas se encuentra uno de los fragmentos más conocidos de todo el repertorio lírico universal: el delicado, armonioso coro "Va pensiero", en su momento de penetrante significado patriótico en el proceso de la unidad nacional italiana.

Artífice fundamental de los buenos efectos de esta presentación fue sin duda Mario Perusso. Al frente de la Asociación de Profesores de la Orquesta Estable del Teatro Colón, que se desempeña con prolija calidad y atenta contracción, el maestro concertó con gesto solvente, y plasmó una traducción de la ópera del rey que se parangonó con Dios que fue brillante en todo sentido: impecablemente ajustada, vibrante en su estructura rítmica, estilísticamente perfecta en el despliegue de la particular cantilena verdiana.

Preparado por Santiago Pusso, el Coro Regina Coeli, una agrupación de aficionados, no consiguió superar en cambio los meros límites de la dedicación y el fervor.

Los solistas

En el cuadro de cantantes solistas, debe ponderarse en primer lugar la faena de Enrique Gibert Mella (protagonista), barítono de registro homogéneo, línea elocuente y calificado "legato", y también la del tenor Carlos Vittori (Ismael), cuyos acentos fueron incisivos, "squillantes", en el marco de una encomiable comunicatividad.

A su vez, en una alta edad, el bajo Nino Meneghetti (Zaccaria) alternó momentos mejores y peores, sin perjuicio de su incuestionable autoridad, su potencia y su entereza vocales, mientras que la mezzo María Luján Mirabelli (Fenena) puso en evidencia un metal pastoso y un timbre compacto, decididamente atractivos.

En cuanto a la soprano Haydée Dabusti (Abigail), quien no le rehuye por cierto a los compromisos más pesados (este año cantó "Norma" en el Argentino y "La Gioconda" en el Roma, y ahora hará "Tosca" en Bahía), puede decirse que si bien la ardua tesitura de "Nabucco" no pareció serle la más propicia, lo real es que acreditó una voz tersa, de color grato, muy expresiva en la zona central, y manejada además con llamativa seguridad. Su fraseo fue cuidadoso, su "slancio" remarcable, la resolución de sus saltos interválicos riesgosa y meritoria.

Diario La Prensa

Octubre 24, 2007

por Carlos Ernesto Ure

Diario La Prensa, 24/10/2007: Nabucco, versión concierto